Indagaciones bibliográficas Feb.12-16

Concepto de masa molar
La masa molar de los átomos de un elemento está dado por el peso atómico de cada elemento multiplicado por la constante de masa molar, Mu = 1×10−3 kg/mol = 1 g/mol. Su valor numérico coincide con el de la masa molecular, pero expresado en gramos/mol en lugar de unidades de masa atómica (u), y se diferencia de ella en que mientras la masa molecular alude una sola molécula, la masa molar corresponde a un mol (6,022×1023) de moléculas. Ejemplos:

M(H) = 1,007 97(7) u × 1 g/mol = 1,007 97(7) g/mol
M(Fe) = 55,845(2) u × 1 g/mol = 55,845(2) g/mol

En química, la masa molar es importante para determinar el peso de la cantidad de masa que se requiere de una sustancia, ya que, nuestras balanzas están calibradas por peso y no por masa. Es por ello que la masa molar es expresada generalmente por kilogramos por mol (kg/mol) o gramos por mol (g/mol).
En la tabla periódica, se puede encontrar la masa molar de los elementos, también llamada masa atómica o peso atómico, en la parte inferior del elemento. El hidrógeno por ejemplo, tiene una masa molecular de 1.008 y el nitrógeno de 14.01.







Calculo de masas molares

La masa molar es la masa (en gramos) de un mol de una sustancia. Utilizando la masa atómica de un elemento y multiplicándola por el factor de conversión de gramos por mol (g/mol), puedes calcular la masa molar de ese elemento. La masa atómica relativa de un elemento es la masa promedio, en unidades atómicas, de una muestra de todos sus isótopos. Puedes consultar esta información en una tabla periódica de elementos. Ubica el elemento y busca el número que aparece debajo del símbolo de ese elemento. No es un número entero, tendrá valores decimales.
·         Por ejemplo, la masa atómica relativa del hidrógeno es de 1,007; la del carbono es de 12,0107; la del oxígeno es de 15,9994.Esta constante se define como 0,001 kg por mol o 1 gramo por mol. Al multiplicar por esta constante, las unidades atómicas se convierten a gramos por mol,la masa molar del hidrógeno es de 1,007 gramos por mol; la del carbono es de 12,0107 gramos por mol; la del oxígeno es de 15,9994 gramos por mol.
·         Algunos elementos solo se encuentran en moléculas de 2 o más átomos. Esto quiere decir que si quieres encontrar la masa molar de elementos que están compuestos de 2 átomos, como por ejemplo el hidrógeno, el oxígeno o el cloro, tendrás que encontrar sus masas atómicas relativas, multiplicarlas por la constante de masa molar y luego multiplicar el resultado por 2.
·         Para el H2: 1,007 x 2 = 2,014 gramos por mol; para el O2: 15,9994 x 2 = 31,9988 gramos por mol.










Calculo de números de oxidación

Los átomos elementales libres y que no están combinados siempre tienen un número de oxidación igual a 0. Esto se cumple para los átomos cuya forma elemental se compone de un solo átomo si bien es irregular, también tiene un número de oxidación de 0.
Los iones tienen un número de oxidación igual al de su carga. Esto se cumple para los iones que no están enlazados a ningún otro elemento y también para los que forman parte de un compuesto iónico.
Por ejemplo, el ion Cl- tiene un número de oxidación de -1.
El ion Cl continúa teniendo un número de oxidación de -1 cuando forma parte del compuesto NaCl. Debido a que el ion Na, por definición, tiene una carga de +1, sabemos que el ion Cl tiene una carga de -1, entonces su número de oxidación sigue siendo -1.
Muchos elementos metálicos tienen más de una carga, el metal hierro (Fe) puede ser un ion con una carga de +2 o de +3. La carga de los iones metálicos (y, por lo tanto, sus números de oxidación) pueden determinarse considerando la carga de los otros átomos en el compuesto que forman.
Por ejemplo, examinemos un compuesto que contenga el ion metálico aluminio. El compuesto AlCl3 tiene un promedio de carga 0. Como ya sabemos que los iones Cl- tienen una carga -1 y hay 3 iones Cl- en el compuesto, el ion Al debe tener una carga de +3 para que la carga promedio de todos los iones sume 0. Por lo tanto, el número de oxidación del Al es +3.
 En casi todos los casos, los átomos de oxígeno tienen un número de oxidación de -2. Hay algunas excepciones a esta regla:
Cuando el oxígeno está en su estado elemental (O2), su número de oxidación es 0, como sucede con todos los átomos elementales.
Cuando el oxígeno forma parte de un peróxido, su número de oxidación es -1. Los peróxidos son una clase de compuestos que contienen un enlace simple oxígeno-oxígeno (o el anión peróxido O2-2). Por ejemplo, en la molécula H2O2 (peróxido de hidrógeno), el oxígeno tiene un número de oxidación (y una carga) de -1.
Cuando el oxígeno está enlazado al flúor, su número de oxidación es de +2. Lee la regla del flúor más adelante para más información.
 Como el oxígeno, el número de oxidación del hidrógeno cambia solo en casos excepcionales. Generalmente, el hidrógeno tiene un número de oxidación de +1 (a menos que, como se dijo anteriormente, se encuentre en su forma elemental, H2).
Como se mencionó anteriormente, los números de oxidación de ciertos elementos pueden variar según diversos factores
La suma de los números de oxidación de todos los átomos de un compuesto debe tener el mismo valor que la carga del compuesto. Por ejemplo, si un compuesto no tiene carga, la suma de los números de oxidación de sus átomos debe ser 0; si el compuesto es un ion poliatómico con carga -1, los números de oxidación deben sumar -1, etc.
Esta es una buena manera de verificar tu trabajo, si la oxidación de tu compuesto no es igual a la carga del compuesto, entonces puedes saber que has asignado un número incorrectamente.







Importancia de la química en el cuidado y aprovechamiento de recursos naturales
La industria ha desarrollado asimismo bastantes iniciativas voluntarias, para elevar los niveles en la gestión sanitaria y medioambiental y establecer unos sistemas de transporte seguro y sostenible totalmente conformes con la regulación.
Paralelamente, los químicos y petroquímicos están investigando nuevos métodos más sostenibles y respetuosos con el medioambiente, manteniendo a la vez el desarrollo de la economía y la industria actual.
 Por ejemplo:
·         Biocarburantes: el carburante derivado de la biomasa. Una gran variedad de productos de biomasa, como el azúcar de caña, las semillas de colza, el maiz, la paja, la madera y los residuos y desechos animales y agrícolas pueden transformarse en carburantes para el transporte;
·         Bioplásticos: la producción de materiales plásticos biodegradables a partir de recursos naturales como las plantas;
·         Compuestos plásticos de bajo peso que contribuyen a reducir el consumo de carburante de los coches y los aviones;
·         Pilas de combustible: cuando se utilizan para hacer funcionar los coches y las motos, las pilas de combustible de hidrógeno producen vapor de agua en lugar de gases de escape;
·         Nuevas tecnologías de alumbrado, como los diodos de emisión de luz orgánica (OLEDS), que producen más luz con menos electricidad;
·         Turbinas de viento y paneles solares, que están construidas con materiales producidos por la industria química. Las aspas de metal de las turbinas de viento han sido sustituidas por aspas de poliéster reforzado con fibra de vidrio para resistir las peores inclemencias meteorológicas.
La sociedad suele considerar que todos los productos químicos fabricados por el hombre son malos, mientras que los naturales son buenos. Sólo por ser naturales no significa que sean buenos para la salud o el medioambiente; ni al contrario, que los productos químicos sean malos por estar fabricados por el hombre. Por ejemplo ¿qué hay de más natural que la madera ardiendo en un incendio? Lo cierto es que el humo de un incendio es tan perjudicial para la salud y el medioambiente como cualquier otro proceso de combustión.
Es fundamental potenciar las ciencias químicas a través de la investigación y el desarrollo para que podamos conservar un buen nivel de vida en armonía con el medioambiente y la naturaleza. Se trata del mayor desafío de todas las ramas de la ciencia moderna, en especial las que se dedican al medioambiente: la integración de la tecnología con la naturaleza y el ser humano.


              







Acciones individuales para promover el cuidado de los suelos

  • Evitar las quemas: Cuando la materia orgánica se quema, se transforma en gases tóxicos que afectan la vida.
  • Evita el arado total y el pisoteo excesivo del ganado: los cascos y pezuñas del ganado apelmazan el suelo, lo endurecen e impiden la respiración de microorganismos.
  • Siembra árboles y evita la deforestación: Los árboles cumplen una función muy importante adicional a la producción de oxígeno, ya que evitan que el agua arrastre a los nutrientes dejando estéril al suelo, además puedes Sembrar estratégicamente árboles estructurales que entierren sus raíces a mayor profundidad para mantener el suelo unido por un mayor periodo de tiempo.
  • No de tires agua en mal estado al suelo: El estado líquido facilita a que los elementos químicos entren en el suelo de manera rápida.
  • Fomenta la diversidad de cultivos: El monocultivo es más propenso a enfermedades y plagas. Además las asociaciones de cultivos de plantas beneficiosas repelen ciertas plagas.
  • Aplicar materia orgánica
  • Utilizar cultivos de cobertura y abonos verdes
  • Reducir la labranza del suelo
  • Utilizar mulch o coberturas muertas
  • Asociación de cultivos y rotación de cultivos apropiados
  • Evitar la utilización de maquinaria pesada
  • Evitar el laboreo intensivo
  • Evitar el monocultivo
  • Evitar el uso de plaguicidas químicos y contaminantes del suelo
  • Incremento de la densidad y diversidad
  • Riego óptimo





Comentarios

  1. Fernanda Saludos, buen trabajo, queda registrado.Favor de Publicar los documentos de la semana Gracias.
    Prof. Agustín

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares